Nadie ve venir un vencimiento
Cuando el faltante aparece en el conteo mensual, el producto ya se botó. Lo que hace falta es saberlo tres meses antes, cuando todavía se puede rotar, devolver al proveedor o poner en promoción.
En una droguería el inventario no se cuenta por unidades, se cuenta por lote y por fecha. Dos cajas del mismo producto no valen lo mismo si una vence en marzo.
Un lote que caduca en la estantería no es una pérdida de inventario. Es una compra que se hizo, se pagó y no se alcanzó a vender.
Cuando el faltante aparece en el conteo mensual, el producto ya se botó. Lo que hace falta es saberlo tres meses antes, cuando todavía se puede rotar, devolver al proveedor o poner en promoción.
Si el sistema dice «120 cajas» y no dice de qué lotes, no sirve para decidir. La misma referencia puede tener un lote que vence pronto y otro que aguanta un año, y el que sale primero debería ser el primero.
Los medicamentos de control tienen su propio registro y su propia trazabilidad. Llevarlo en un cuaderno aparte es exponerse en una visita, y llevarlo dos veces es perder tiempo.
Al cierre falta plata y hay que reconstruir el día de memoria. Con cada venta registrada con su hora, su producto y quién la hizo, el cuadre deja de ser una discusión.
Cada entrada guarda su lote y su fecha. El sistema sabe qué sale primero y avisa antes, no después.
Una lista con lo que caduca en 30, 60 y 90 días, para rotarlo mientras todavía vale algo.
Registro aparte con lo que la norma pide, dentro del mismo sistema y no en un cuaderno.
El mostrador funciona rápido. Se lee el producto, se cobra y el inventario baja solo.
Cada movimiento con hora y responsable. El cuadre deja de ser una reconstrucción de memoria.
Si hay más de un punto, se ve el total y el de cada uno, y se pueden mover productos entre ellos.
Nadie apaga el mostrador para instalar un sistema. Se entra por donde menos estorba y se avanza mientras la droguería sigue vendiendo.
Vamos al local y vemos qué se anota cuando llega el pedido del proveedor, qué no se anota y dónde se pierde el rastro del lote.
Sus productos, sus proveedores y sus precios entran desde el Excel o la lista que ya maneja. No se digita todo otra vez.
Primero vender y descontar inventario, que es lo que se usa cada día. Las alertas de vencimiento y los informes entran después.
El primer cuadre de caja lo hacemos con su gente al lado, hasta que salga solo y sin llamarnos.
Sí, y es la razón de ser de este sistema. Cada entrada de mercancía guarda su lote y su fecha, la salida respeta el orden de vencimiento, y hay una lista de lo que caduca en los próximos meses.
Sí. Cada sede maneja su inventario y su caja, y la gerencia ve el consolidado. Los traslados entre sedes quedan registrados.
No somos proveedor autorizado por la DIAN y no vamos a decir que sí. Conectamos el sistema con el facturador que usted ya tenga, para que no le toque digitar dos veces lo mismo.
La primera conversación no cuesta nada y de ahí sale un alcance claro. Escoja por dónde prefiere hablar.